Corazón sin cabeza

Años anteriores desesperaba la desidia de un equipo que se arrastraba por el césped sin un ápice de intensidad y lucha, requisitos mínimos para un equipo de Segunda División. Los delanteros no presionaban, los interiores no bajaban, los mediocentros no mordían, etc. Esta temporada ha cambiado, ¡hay sangre en sus venas!

El Mallorca este año presiona, lucha y hace kilómetros, ¿pero cómo? Ese es el problema, son como un pollo sin cabeza, salvo en contadas excepciones corren desorganizados con una presión intensa pero descolocada, como si no la hubiesen entrenado. En el ABC del fútbol enseñan que presionar sin orden es inútil: dejas espacios y destrozas el físico para los últimos minutos. Esto es el Mallorca, hay alma pero no táctica.

El simbolismo del corazón sin cabeza se refleja también en la medular, pilar del equipo cual corazón repartiendo sangre, en este caso balones, a través de sus ramificaciones. Con Héctor Yuste y Abdoul Sissoko el Mallorca tiene un corazón fuerte, resistente a los infartos, lo demuestra la fortaleza defensiva mostrada últimamente y la reducción de ocasiones de gol en contra. Sin embargo no tiene cabeza, le falta oxígeno para respirar y dar vida al resto del equipo. No nos engañemos la culpa no es ni de Yuste ni de Sissoko, ellos cumplen su función a la perfección, ambos son mediocentros defensivos y destructores incapaces de dar un pase en profundidad, pero esto ya se sabía. Continuar leyendo «Corazón sin cabeza»