Garra, ambición y sacrificio

WhatsApp Image 2018-10-01 at 19.53.59Ahora sí. Definitivamente tras haber trascurrido ya 7 jornadas (un sexto del total del campeonato), el Mallorca ha demostrado ser un equipo totalmente diferente al de las anteriores campañas en 2ª División. Instaurado en la octava posición, tan solo ha encajado gol en 4 de los 7 partidos que ha disputado. Garra, ambición y sacrificio son las señas de identidad de este equipo. Por supuesto que hay margen de mejora, pues en ningún partido hasta la hora hemos podido marcar más de 1 gol, dato que por otro lado es menos preocupante viendo la solvencia defensiva de la que goza el equipo.

Eso sí, el equipo ya sabe que no se puede relajar, pues en los dos últimos partidos ha encajado un gol a los 2 minutos de juego. Tal situación le ha hecho ir a remolque en sendos partidos, pero aquí se ha erigido la garra de este equipo, que ante ninguna adversidad se rinde. Si tal situación hubiera ocurrido en cualquier partido de anteriores campañas, resultaría obvio haber deducido el devenir del partido, pero este equipo es diferente: se maneja en todos los registros y cuando hay que llevar el peso del partido, lo lleva así como cuando hay que esperar agazapado atrás y defenderse con uñas y dientes, también lo consigue.

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Va de euforia

Nuevos aires en la dirección del club. Nuevo entrenador. Y nuevas victorias. Todo lo bueno viene junto. Después de meses y meses de desesperanza y frustración llega la ansiada ilusión. Y llega de la mano de Maheta Molango, todo un semidios para el mallorquinismo, o al menos por el momento.

Hace unos meses me aventuré a escribir un artículo titulado ‘Ojalá me equivoque’. Mi crítica iba dirigida al relevo elegido para sustituir al Chapi Ferrer, así como a la falta de gol del equipo bermellón. 60 días más tarde, el cambio ha sido radical. Fichamos a diestro y siniestro –aunque sea a costa de cláusulas de rescisión–, llevamos dos victorias seguidas y el ambiente es radicalmente distinto. La ilusión y la esperanza inundan cualquier ambiente mallorquinista. Los goles llegan –aunque sea de penalti–, las ocasiones abundan y mantenemos la portería a 0.

No voy a ser yo el que intente reducir este suflé. Estamos encima de la ola y debemos disfrutar. Al fin y al cabo, el mallorquinismo se lo merece. El primer paso para conseguir los objetivos ya está dado. Con humildad y con los pies en el suelo pero con fuerza y con voluntad. Porque creérselo es el paso previo para ganar. No pensemos en ascensos, ni en primera, sinó en lograr la victoria cada domingo. Y que llegue lo que tenga que llegar. Pensemos en el Bilbao Athletic. Pensemos en como lograr un equipo sólido y temido en Segunda. Y desde la afición, pensemos como animar más y mejor, porque entre todos este proyecto llegará a buen puerto.

Ya dicen que hay que ir con cuidado con la euforia desmedida, pero ahora que no nos oye nadie, prefiero esta situación a toda la anterior.