Rayo Vallecano 1 – 0 RCD Mallorca: Elaboración sin definición

Foto: LaLiga

Ficha técnica

Rayo Vallecano de Madrid: Toño, Quini, Amaya, Rat, Zé Castro, Clavería, Zuculini, Trashorras, Aguirre (Lass, 81′), Ebert (Álex Moreno, 57′), Javi Guerra (Manucho, 65′).

R.C.D. Mallorca: Santamaría; Campabadal, Yuste, Raíllo, Oriol; Moutinho (Pol Roigé, 66′), Culio (Brandon 60′), Juan Domínguez, Juan Rodríguez, Lago; Óscar Díaz (Dalmau, 71′).

Árbitro: Figueroa Vázquez (Comité Andaluz), amonestó al local Amaya y al visitante Campabadal.

Resumen

El Mallorca es incapaz una jornada más de perforar el marco contrario y cede los tres puntos ante un Rayo que afrontaba el partido como colista y en una situación convulsa dentro del vestuario. El exmallorquinista Álex Moreno fue el encargado de poner el 1-0.

Debe ser cosa del destino o de mal karma, pero el equipo bermellón no carbura desde hace cuatro años, día tras día y semana tras semana la piedra se ha ido haciendo más grande y más difícil de esquivar. Fernando Vázquez ha sabido desplegar un juego sublime en las dos últimas jornadas: muchas llegadas y reducidos espacios en la defensa, pero el bagaje es muy pobre, tan solo dos puntos de doce y un gol en cuatro jornadas. El Mallorca salió al Campo de Vallecas para perpetrar el juego del día del Oviedo y se consiguió, dominantes y con peligro. Pero los desenlaces de las jugadas levantaban cada vez más ira con el paso de los minutos, a causa de que Campabadal y Moutinho fallasen manos a manos y que incluso Óscar Díaz errase a puerta vacía.

El mallorquinismo se tiraba de los pelos, pero confiaba en que en la segunda parte la pelota entrase, el desafío a la estadística y la probabilidad ya había llegado demasiado lejos. Pasó radicalmente lo contrario, tras la reanudación, los jugadores barralets no aprovecharon la inercia del primer tiempo y perdieron fuelle sin ceder el dominio del partido. Se seguía llegando, pero más tímidamente que antes.

Y cuando el armisticio ya parecía firmado, cuando el Mallorca reconocía su incapacidad para anotar, cuando el conjunto rayista se declaraba nulo para llegar al arco de Santamaría; ocurrió. La perpetuidad de la mala suerte y de las maldiciones: Álex Moreno, jugador del Mallorca la temporada 2013/14, atravesaba la línea defensiva rojinegra y, aprovechando un gran pase de Trashorras, enviaba a la esquina inferior izquierda de la portería visitante el esférico. El sentimiento de incredulidad se extendía por todos los rincones del mallorquinismo. Llegadas infinitas, control insultante del partido, ocasiones sin portero y a la mínima que el equipo contrario llega a tu área, te pega la estocada. El tanto resultó el veneno definitivo para el Mallorca, que perdió el poco empuje que le quedaba y dejó acabar el partido con la victoria madrileña por la mínima.

No cabe diagnóstico natural para la humillante estadística. Con suerte y talento o sin ellos, el Mallorca lleva 34 disparos, 1426 pases y 37 saques de esquina para solo ver puerta una vez. La calidad que tienen la habrán de mostrar en la reválida que tienen el próximo domingo a las 20:00 ante uno de los máximos favoritos al ascenso como es el Girona de Pablo Machín. La gran incógnita del partido va a ser el ambiente de Son Moix, saber cómo ha reaccionado la afición a la derrota de hoy y su nivel de hartazgo. Sea cual sea, la verdad es que será un partido clave para coger confianza y destapar de una vez por todas la esencia del gol.

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