Mallorca 2 – 2 Nàstic: Mediocre empate

El Mallorca disputaba hoy un transcendental partido que debía servir para alejar a los fantasmas del descenso y recuperar las buenas sensaciones mostradas en los dos primeros partidos con Fernando Váquez al frente del equipo. Pero en vez de eso, se vio a un equipo que sigue sin jugar a nada y se asoma peligrosamente a la Segunda B. Además, ha perdido la solidez defensiva que le caracterizaba a principio de temporada.

El Nàstic se puso 0-2 en una primera parte horrible de los bermellones. En el segundo tiempo, con cierta complicidad arbitral, el equipo logró empatar el partido. Un punto que sabe a poco y que es demasiado premio para un Mallorca que dejó, una vez más, una pésima imagen.

Ficha técnica

RCD Mallorca: Cabrero; Company, Kasim (Ortuño min.57), Aveldaño, Joan Oriol (Campabadal min.38); Yuste, Damiá, Pol (Salomao min.54), Brandon; Óscar Díaz y Lago Junior.

Gimnàstic de Tarragona: Manolo Reina; Xisco Campos, Bouzón, Mossa, Pablo Marí; Aburjania, Tejera (Xavi Molina min.82), Emaná (Madinda min.57); Jean Luc, Naranjo, Aníbal (Marc Jiménez min.71).

Goles: 0-1, 20′: Mossa, 0-2, 37′: Naranjo, 1-2, 63′: Lago Junior, 2-2, 83′: Brandon

Árbitro: Arias López (Comité cántabro). Amonestó a los locales Damiá y Junior y a los visitantes Mossa, Tejera, Bouzón, Aníbal y Madinda. Expulsó por doble amarilla a Pablo Marí.

Resumen

El partido se ponía pronto cuesta arriba, en el minuto 20 Mossa se sacaba un potente disparo que batía a Cabrero. El Mallorca no reaccionaba y, en el minuto 37 tras un córner sacado por Tejera, Naranjo hacia el 0-2.

El Mallorca salía en la segunda parte mas motivado pero igual de impreciso. Hasta que el arbitro señaló una pena máxima a favor de los locales, Brandon cogía la pelota dispuesto a marcar, pero Reina adivinaba la trayectoria del balón y paraba el lanzamiento.

El arbitro le quería dar otra oportunidad a los bermellones. Esta vez tras un córner, Arias López señalaba penalti tras ver unas manos de los visitantes. En esta ocasión era Lago Junior quien asumía la responsabilidad de marcar y no fallaba. Era el 1-2.

El Mallorca lo intentaba con más fe que criterio, y fruto de este empuje llegaba el empate. Un centro desde la derecha, después de una jugada embarullada, encontraba a Brandon, quien colocaba la pelota al fondo de la portería. El canterano lo celebraba llevándose la mano a la oreja, seguramente en un gesto de queja ante los silbidos emitidos por parte de los aficionados. Justo antes, el arbitro había dejado al Nàstic con 10 jugadores, tras la expulsión del central Pablo Marí, pero ni así pudieron los locales acabar de dar la vuelta al marcador.

En definitiva, empate que sabe a poco y que mereció ser una derrota. El Mallorca deja muy mala imagen y aumenta la preocupación por un posible descenso a Segunda B.

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