Biografía de Utz Claassen

Utz ClaassenEl Real Club Deportivo Mallorca es uno de los pocos clubes españoles que pueden presumir de tener más de 100 años de historia. Lógicamente, durante todo ese tiempo un club deportivo de este calibre ha pasado por todo tipo de situaciones. Desde jugar una final de competición europea hasta tener un club en serio peligro de desaparición por impagos y con los jugadores encerrados en el vestuario a modo de protesta. Los más viejos del lugar conocen, y pueden comparar, a muchos de los dirigentes del conjunto «barralet» durante su historia. Creo que hago honor a la verdad al decir que hoy voy a hablar de uno de los considerados peores (sino el peor) de los 45 presidentes que ha tenido el club desde sus inicios allá por 1916. Su nombre es conocido por prácticamente todos los aficionados que conviven en esta época actual: Utz Claassen.

Radiografía de Utz Claassen

Utz Claassen es un empresario alemán que nació en Hannover el 7 de mayo de 1963, y que ha sido denominado como “alto directivo, asesor empresarial, empresario científico y autor de libros con una variada experiencia internacional”.

Claassen ha formado parte de empresas tales como Seat (Volkswagen), EnBw Energie, Syntellix o Solar Millenium. Además, ostenta todo tipo de cargos honoríficos en universidades alemanas.

En lo deportivo fue patrocinador del Karlsruhe o el Hoffenheim,  presidente del Hannover 96, y, tal y como se pretende abordar en este artículo, del Real Mallorca.

Sea con motivos fundados o sin ellos, algo que no me atrevo a juzgar, lo cierto es que al Sr. Claassen siempre le ha rodeado un aura de polémicas y escándalos en diversas empresas en las que ha trabajado. Valgan como ejemplo los casos que provocaron su salida de la Volkswagen y del Hannover 96.

Llegada de Utz Claassen al Real Mallorca

Era el 2 de noviembre de 2010 cuando el germano compró un paquete accionarial que representaba un 10% de las acciones bermellonas, convirtiéndose así en el tercer máximo accionista de la entidad balear. Su cometido inicial era abrir la marca Real Mallorca al mercado europeo.

Su siguiente paso era conseguir un nuevo accionista procedente de Inglaterra que, sorprendentemente, jamás apareció.

Compartió Consejo de Administración con Serra Ferrer y con un Mateo Alemany, que ya había pactado su salida dadas las graves deudas que había acumulado el equipo (unos 80 millones de euros y en pleno proceso concursal). Permaneció también como accionista Pedro Terrassa, socio perteneciente a la época de Mateo Alemany.

Serra Ferrer dio entrada al exconseller Jaume Cladera como consejero y presidente.

Ejecutar un plan a cualquier precio

Al conocer de primera mano la situación económica del club, Utz Claassenvio su oportunidad. Desde ese momento, el club se convirtió en una entidad insólita y absurda que podría haber sido  protagonista de una novela escrita por el mismísimo Franz Kafka.

Es lo que tiene dirigir una gran empresa en grupo, si hay desacuerdos e intereses económicos y las personas no tienen escrúpulos, la convivencia puede ser absolutamente irrespirable. Y así fue.

Se sucedieron los primeros desacuerdos y el alemán pasó al ataque. El 23 de mayo de 2012 y con el Mallorca a las puertas de la Segunda División, Claassen desafió a Serra Ferrer. Ello desestabilizó aún más al Real Mallorca.

Força Vermella 2020

Además, Utz Claassen presentó en una rueda de prensa celebrada en el hotel Valparaíso de Palma un proyecto llamado “Força Vermella 2020”. Claassen explicó a los atónitos asistentes al acto que el club con este proyecto sería considerado el tercero de España y que lucharía por estar en la Champions cada temporada.

«He hablado con personas, que no puedo desvelar sus nombres, que tienen interés en invertir en el Mallorca” dijo el teutón.

Al ser preguntado por las acuciantes deudas del club palmesano el empresario insistió «ellos quieren vender y yo puedo ayudarles para que la fase de transición sea la más breve posible”. Y lo cierto es que querían vender, pero no a alguien que les había desafiado de forma tan arrogante.

El Mallorca, merecidamente, descendió y se perdieron millones en derechos televisivos, pero se contó con el fondo de ayuda que proporciona la RFEF a los equipos descendidos. Un gran pedazo de pastel por el que había que pelear. Serra Ferrer mantuvo a parte de esa plantilla que descendió para conseguir un retorno express a la máxima categoría, pero lo cierto es que el tiro le salió por la culata. La temporada en Segunda División se inició con una dolorosa goleada ante el Sabadell (4-0) y el club hizo una temporada malísima en la que sólo se salvó de descender en la última jornada. La situación de la planta noble, de absoluto desgobierno, no ayudaba en nada.

Utz Claassen y Serra Ferrer (todavía máximo accionista en aquella época) entraron de lleno en una cruenta guerra personal, profesional y mediática. Todo lo que ocurría de puertas hacia adentro en el consejo se filtraba “misteriosamente» hacia afuera con una precisión más que sorprendente. Se filtraban incluso conversaciones textuales.

Los 4 jinetes del Apocalipsis

Serra Ferrer decidió que haría lo imposible por derrotar a Claassen y Terrassa (que le daba su apoyo) e introdujo en el consejo a un tal Gabriel Cerdà. La estrategia fue sindicar las acciones del susodicho con las suyas, ya que con ello conseguía más votos en el Consejo para así poder apartar del poder a Utz Claassen y a Pedro Terrassa.  La afición mallorquinista interesada en el bien del club parecía respirar tranquila. Pero lo único que pasó fue que la situación se agravó. Biel Cerdà dejó de dar su apoyo a Serra Ferrer y se alineó con Claassen y Terrassa.

Con un Mallorca absolutamente paralizado en el mercado veraniego de 2013 debido a la incertidumbre accionarial nada podía salir bien. Después de muchos dimes i diretes, idas y venidas, Biel Cerdà con tan sólo un 5% de las acciones del club se convirtió en la bisagra que deshacía el “empate” dentro del consejo y con ello sacó beneficio. Fue nombrado presidente a finales de julio de esa temporada. Un presidente con el que el Real Mallorca, tal vez, ha vivido el peor año de su historia en el presente milenio.

Seguro que todo el mundo recuerda el estado del césped de Son Moix, el peor que se ha visto desde 1999. Era el fiel reflejo del funcionamiento del club. Estaba lleno de zonas muertas en las que se reconocía la desnudez del piso. Lo cierto es que no había dinero ni para repararlo con tepes.

Curiosamente, contra todo pronóstico, el Mallorca se volvió a salvar del descenso, con un equipo desmotivado y poco comprometido. Todo el mundo preguntaba por el Mallorca ante la creciente posibilidad de que el club entrase en liquidación.

La afición alzó la voz

Ante tal situación la afición se manifestó y más de 2000 personas salieron a la calle en la previa de un partido ante el Tenerife en Son Moix. La imagen que dio la vuelta a España. La afición estaba más comprometida con el club que sus propios dirigentes.

En el minuto 12 del partido toda la afición (más de 10000 espectadores aquel día) le dio la espalda al palco reflejando su disconformidad con los sucesos acontecidos. En dicho partido una estrella en ciernes, un jovencísimo Marco Asensio, que sería malvendido al Real Madrid por 3.9 millones de euros, anotó el gol del triunfo con una preciosa finta que engañó a la defensa y al portero chicharreros.

Dudú Aouate y su intento por salvar una entidad a la deriva

La guerra continuó en el verano de 2014 y entró en escena Dudú Aouate como cabeza visible de un grupo de inversores interesados en la compra de la entidad bermellona entre los que se encontraba su compatriota, Yosi Benayoun. Serra Ferrer, cedió la dirección deportiva al Israelí para presionar a los demás miembros de la entidad a vender. Asimismo pretendía vender a este grupo su paquete accionarial. Biel Cerdà, que parecía decidido a ello, cambió de opinión con lo que finalmente no se llegó a un acuerdo y dicha opción de venta se esfumó. Finalmente, el pollencí, sí llegó a un acuerdo con Claassen (nunca trascendieron las cifras).

Después de toda esta guerra Serra Ferrer se quedó sin ninguna alternativa y con toda la presión del entorno y de los medios de comunicación, al no tener poder de decisión, vendió sus acciones a Claassen, quien, tras una amplicación de capital se quedó con el 99,6% de las acciones.

El presidente Claassen se apresuró a escribir su nombre como el presidente del centenario. Curiosamente, en la gala de celebración del centenario mallorquinista, en el Teatre Principal,   Bartolomé Beltrán (presidente de 1995 al 1998) le dijo que “el corazón de los mallorquines no se compra”. Fue un momento en el que se vio claramente que el germano no tenía argumentos ni un plan para el club, ya que no le supo contestar. Además, la afición mallorquinista tenía muy claro que no le quería en el equipo.

Utz Claassen pasa de la burla a la ausencia

Claassen recibía quejas de la afición en todos y cada uno de los partidos, ya fueran ganados, empatados o perdidos, y el equipo, una vez más,  volvía a estar en el vagón trasero de la Segunda División ofreciendo una imagen lamentable. Fue tal la crispación que se sucedió una segunda manifestación en la que unas 2500 personas, de nuevo, clamaron contra el germano para que dejase el club.

La respuesta del alemán fue que esa gente no representaba ni el 1% de la afición. Una burla y una traición más que ya nadie perdonó. Tras esas palabras Utz Claassen dejó de acudir a Son Moix, según él, por enfermedad.

El ansiado proyecto

Era el verano de 2016 y el alemán tenía al club al borde de la liquidación y, con Miquel Àngel Nadal en la dirección deportiva y el Chapi Ferrer como entrenador inició por fin el proyecto que tanto ansiaba,  pero que nunca fue como anunció a bombo y platillo. Fichó al entrenador tras un casting y fichó a jugadores como Luís Carioca o Tobias Henneböle, que eran (y siguen siendo) absolutos desconocidos en el mundo del fútbol.

El Mallorca no tenía plan, no jugaba a nada  y  nuevamente sucumbía en la Segunda  División, tocado de muerte.

Soledad y venta a la desesperada

Estando sólo en el cargo, tan sólo como nunca había estado en Mallorca, sin nadie que creyera en él, Utz Claassen cedió la presidencia a Monti Galmés para evitar la presión social mientras seguía dirigiendo al club desde las oficinas buscando una desesperada venta. Una venta que cristalizó el 4 de enero de 2017 cuando Robert Sarver, actual propietario y también dueño de los Phoenix Suns le compró sus acciones.

Una vez más abandona abruptamente

Utz Claassen se autodefine como un empresario polifacético y especialista en reflotar empresas con deudas. No sé, ni puedo juzgar, porqué en otros lugares ha tenido que salir abruptamente. Sin embargo, en Mallorca, en el Real Club Deportivo Mallorca, el Presidente del Centenario se fue en el más absoluto silencio dejando tras de sí una interminable cadena de sucesos lamentables y una deuda astronómica. Según dice él acumulando una pérdida personal de entre 3 y 5 millones de euros.

¿Mereció la pena, Sr. Claassen?

2 thoughts on “Biografía de Utz Claassen

  1. buen articulo, importante para la gente que no vivió el drama por el que nos hicieron pasar estos bandidos, de todas formas, classen y compañia siempre actuaron bajo el consejo maligno del tal terrasa, instigador y percusor de toda la situacion desde el principio, si no, que se lo cuenten a vicente grande y ya veis donde acabo el..

  2. Juan Andrés, en primer lugar gracias por leerte el artículo. Te doy la razón en que Pedro Terrasa fue el verdadero instigador de toda la trama.Trama que fue urdida minuciosamente. Asimismo Claassen, fácil de convencer y de motivar para que adquiriera poder le siguió en todo aquello que Terrasa le aconsejó. Sin olvidar a Blum, otro que ni he mencionado al no ser propietario.
    Recibe un cordial saludo.

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